Chateau Pommard VignesChateau Pommard Vignes
©Chateau Pommard Vignes|chapuis-photo.com
De la vid al verdeviticultura sostenible

Viticultura sostenible

En Borgoña, la vid es mucho más que un cultivo: es un patrimonio vivo. Un paisaje modelado por siglos de saber hacer, inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO con el evocador nombre de«Climats du vignoble de Bourgogne«. Estos «Climats» -parcelas meticulosamente delimitadas- son la prueba de la rara atención prestada al suelo, la exposición, la variedad de uva, el trabajo del viticultor… y ahora, al medio ambiente.

Hoy en día, cada vez son más las explotaciones de Borgoña que optan por una viticultura diferente, respetuosa y consciente.

¿Qué es un vino sostenible?

Vino sostenible, vino vivo

Un vino sostenible es ante todo un vino producido con prácticas respetuosas con el medio ambiente: pocos o ningún producto químico, labranza suave, preservación de la biodiversidad, gestión racional del agua, reducción de la huella de carbono. Pero también es un enfoque humano y responsable: garantizar buenas condiciones de trabajo, formar parte de la vida local, compartir las mejores prácticas. ¿Y en la copa? El vino es a menudo más vivo y expresivo. En resumen, un vino con sentido.

Ir más lejos

¿Conoce la BIVB?

El Bureau Interprofessionnel des Vins de Bourgogne es una asociación dedicada a la promoción y conservación de los vinos de Borgoña. Trabaja en varios frentes: calidad, marketing, desarrollo de mercados, gestión administrativa, etc. También está detrás de la Cité des Climats, que se encuentra en Beaune, Chablis y Mâcon.

Ecológico, biodinámico, HVE...

¿En qué etiquetas debo fijarme?

Hay una serie de enfoques reconocidos para estas prácticas sostenibles. He aquí los principales:

En los viñedos no se utilizan pesticidas ni abonos sintéticos. También en la bodega, el proceso de vinificación sigue reglas estrictas para garantizar su naturalidad. El resultado es un vino más puro y fiel a sus orígenes.

Aquí, las viñas se tratan como un ecosistema vivo. Seguimos los ciclos lunares, utilizamos preparados vegetales y minerales y respetamos el equilibrio del suelo. Los vinos resultantes suelen ser muy expresivos y llenos de carácter. Para la industria vinícola, dos certificaciones dan fe de las prácticas biodinámicas: Biodyvin y Demeter.

Esta etiqueta garantiza que toda la explotación (y no sólo las viñas) adopta prácticas respetuosas con el agua, el suelo, los insumos, la biodiversidad, etc. A menudo es el primer paso hacia la agricultura ecológica.

Una etiqueta francesa centrada en la viticultura responsable, que tiene en cuenta no sólo el medio ambiente, sino también el impacto social y económico. Un enfoque global, compatible con una evolución progresiva de las prácticas.

Es la primera etiqueta de vino RSE de Francia. Reconoce a las explotaciones que se comprometen a todos los niveles: respeto del medio ambiente, transparencia, bienestar de los empleados, implicación local… Un verdadero compromiso de la tierra a la botella.

¿Y el clima?

Los Climats de Bourgogne son más de 1.200 parcelas cuidadosamente nombradas y delimitadas, cada una con sus particularidades en cuanto a suelo, pendiente y exposición. Es un modelo único en el mundo, fruto del esfuerzo combinado de la naturaleza y la cultura. Preservar este patrimonio significa optar por una viticultura respetuosa, capaz de mantener viva la diversidad de los terruños, la riqueza de los paisajes… y la finura de los vinos que de ellos proceden.


Degustar de forma diferente

Beber un vino sostenible es más que una elección de sabor. Es una elección de significado. Detrás de la etiqueta hay un viticultor, una tierra, una visión. Un deseo de producir de forma diferente, sin engañar a la naturaleza. Y en Borgoña, este enfoque cobra todo su sentido: aquí, cada botella cuenta una historia, la historia de un lugar, de una pasión, de un compromiso. Descubra a nuestros enólogos comprometidos. Y pruebe una forma diferente de vivir el vino.