Esta ciudad típica de las Hautes-Côtes de Beaune está instalada en el interior de un valle, entre viñedos y acantilados. Ha sabido mantener su arquitectura medieval llena de encanto y mercados excepcionales, testimonio de una antigua tradición comercial.


¿Una visita a Nolay?

Desde los mercados, clasificados como monumento histórico y construidos hace más de 600 años, descubra las antiguas casas de los mercaderes, algunas de las cuales conservan los escudos de armas de los gremios que alojaban. Pasee por las pequeñas peatonales y admire progresivamente la casa de almohadillado de 1562, otras de entramado de madera (como el restaurante del mercado), las de tragaluces o la casa de las columnas. Esta pequeña aldea borgoñona es igualmente rica en patrimonio religioso, como la iglesia de San Martín y su impresionante flecha gótica de 38 metros, así como la pequeña capilla de San Pedro con su interesante campanario en cúpula de cebolla. Si lo que quiere es empaparse totalmente de la atmósfera genuina de Nolay, resérvese un poco de tiempo para las curiosidades locales: el museo de historia y de paleontología (accesible únicamente con visita guiada), la Maison de la Charité, antiguo hospital del siglo XVIII, y el patio de la casa de los curtidores, de carácter privado pero accesible a través de la galería Esperanto.
 

Nolay natural

Al noroeste, un acantilado de piedra caliza y 40 metros de altitud, viñedos, valles y colinas: eso son las Hautes-Côtes de Beaune. Una veintena de pueblos vitícolas han plantado aquí su viñedo, sobre las cuestas de mejor exposición. Este terroir generoso juega con la simplicidad y la frescura.
¿Tiene ganas de sumergirse en plena naturaleza? Nolay tiene para usted recorridos diversos: elija entre el sendero de «3 carnot», un circuito pintoresco de 12 km o la ruta de Jean Marc Boivin, una preciosa y exigente escapada de 49 km. El Sentier des Cobes et des Crêtes, o sendero de valles y crestas, le permitirá disfrutar de paisajes de acantilados, ¿o lo tienta más la idea de ir al «fin del mundo»? Esta ruta tonificante le hará descubrir majestuosos acantilados de piedra caliza y un circo donde nace una cascada de 25 m de altura.

¿Sabía que...?

Lazare Carnot, originario de Nolay, fue un brillante científico y discípulo de Gaspard Monge, oficial del rey, se entusiasmó con las ideas de la revolución.  En 1793, durante su época de general, estuvo a cargo de la organización y dirección de los 14 ejércitos de la nueva república. Descubra aquí el monumento erigido en su memoria. Con su brújula, la estatua representa al hombre de ciencias dando a la victoria la orden de posarse donde indica su dedo.

Nolay de fiesta

Nolay siempre tiene algo que ofrecer: OeNolay Tours, exposiciones de artesanía, de pintura, representaciones teatrales nocturnas, el festival De Cep en Verre, el festival de música, la Bienal de Escultura, ferias y mercados... venga a visitarnos en cualquier temporada.  ¡Hay para todos los gustos!