Capital de los vinos de Borgoña, Beaune ofrece sus secretos a todo aquel que sepa tomarse el tiempo de descubrirlos. ¡Pasee por sus murallas, deguste un prestigioso vino en una bodega medieval o visite los imperdibles hospicios de Beaune!
 

Un patrimonio excepcional

 El nombre de la capital de los vinos de Borgoña está unido eternamente al de un tesoro arquitectónico: el Hôtel-Dieu de Beaune, conocido también como hospicios de Beaune, fundación hospitalaria del siglo XV. Este antiguo «palacio para los pobres» es la imagen misma de la Borgoña medieval y su corte y sus tejados policromos, la espectacular expresión de la edad de oro del ducado de Borgoña.
 
Rodeada parcialmente por torres y muros que albergan hoy en día magníficas bodegas de vino, Beaune tiene más de un tesoro que revelar. La basílica colegiata, filial de la abadía de Cluny, vela sobre la ciudad a pocos pasos de la antigua residencia ducal con sus fachadas de entramado de madera convertida hoy día en museo del vino.
 

Una ciudad medieval

Paseando por las pequeñas calles adoquinadas, descubra el campanario, una imponente torre de la Edad Media. Por toda la ciudad se distribuyen diferentes hoteles particulares de los siglos XV y XVI, todos ellos decorados con una galería, una escalera en torreta o un pozo tallado.  A poca distancia de las influyentes abadías de Císter y Cluny, Beaune cuenta con numerosos conventos y casas religiosas que hoy en día funcionan como ayuntamiento, biblioteca, bodega o incluso hotel.

Los caminos de luces

Cuando cae la noche, los caminos de luces invitan a descubrir la ciudad de una manera diferente.
Las fachadas del Hôtel-Dieu, las murallas, el museo del vino... todo se anima en un escenario de luz y color como una invitación a viajar a otro tiempo.
Ya sea durante el verano, con ocasión de los grandes eventos como el Festival de Cine Policíaco o para la venta de los vinos o las fiestas de fin de año.

Beaune, capital de los vinos de Borgoña


Ubicada entre las prestigiosas regiones de Nuits y de Beaune, la ciudad se convirtió en centro del comercio del vino en el siglo XVIII. Desde antes de la revolución, los profesionales del comercio de las telas y de la tonelería empezaron a especializarse en la compra, cría y expedición de vinos para los mercados extranjeros: fue el nacimiento del comercio borgoñón. En 1720, la Maison Champy, en 1731, la Maison Bouchard Père et Pils y posteriormente, en 1780, la Maison Patriarche fueron pioneras de una «aristocracia del corcho», bien establecida en sus terroirs y embajadora de los vinos de Borgoña.
 
Poco antes de la revolución, los comercios compraron los antiguos bastiones de las murallas y los conventos para instalarse en ellos. Bajo las calles pavimentadas discurre una de las mayores redes de bodegas del mundo, toda una ciudad subterránea de piezas de vinos y millones de botellas de toda la cuesta vitícola. 
 

Beaune, uno de los mayores viñedos de la cuesta vitícola

Al pie de las murallas, el viñedo de Beaune asciende por la «montaña», una colina de suaves laderas que acoge 42 climats clasificados como de primer cru que se pueden descubrir gracias a los numerosos senderos. Esta «montaña» es también una pequeña ciudad dentro de la ciudad, con sus antiguas «casas de domingo» que utilizaban los viticultores cuando hacía buen tiempo y hoy en día funcionan como coquetas residencias con vistas al viñedo.
 

 

Beaune, por la Vía de las Viñas

Premiada con el premio «Ville Fleurie 4 fleurs», Beaune es una ciudad-jardín elegante, refinada y creativa. La transición entre la ciudad y sus viñedos se hace totalmente natural gracias a los parques y jardines. El parque de la Bouzaize es todo un vergel romántico del siglo XIX que explica los descubrimientos botánicos de todo el mundo. Justo al lado, el parque de la Creuzotte, creado en el siglo XXI, evoca el diálogo entre el hombre y la naturaleza mediante un arreglo contemporáneo. A la salida, la Vía de las Viñas lo guiará en su bicicleta por el viñedo de la Côte de Beaune y hasta Nolay. Tomará los caminos de las viñas, entre parcelas y muros bajos de piedra seca, y descubrirá impresionantes paisajes de viñedos. En pueblos de nombres famosos, como Pommard, Meursault o Volnay, los vitícolas lo recibirán en sus frescas bodegas.

Beaune de fiesta

Con una amplia oferta de eventos, en el calendario encontrará no menos de siete festivales de renombre nacional o internacional: Festival de Cine Policíaco, Festival de Ópera Barroca y Romántica, Festival de Jazz, Festival de Boogie-Woogie... sin olvidar las prestigiosas fiestas vinícolas, como la venta de los vinos de los hospicios de Beaune, Beaune Saveur des Vignes... ¡todo el año hay algo que hacer en la capital de los vinos!