¿Por qué no hacer una escapada para dos en la apacible campiña de Borgoña?
Encuentre un pequeño rincón del paraíso y descanse del ajetreo de la vida cotidiana. Le proponemos una escala entre el cielo y los viñedos, para una estancia de dos días dedicada a la relajación y el descubrimiento.
Es un fin de semana relajante y romántico, con tiempo para pasear por las calles antiguas, admirar la puesta de sol sobre los acantilados de Baubigny y cenar a la luz de las velas: momentos sencillos pero inolvidables para dos.



























