Día 1
Del mercado a las mostazas, Beaune se saboreaEsa mañana sales temprano. Las maletas hechas, los niños todavía un poco dormidos pero impacientes. Se han prometido un fin de semana tranquilo y lleno de descubrimientos.
Su destino, Beaune. Con su casco histórico y sus pueblos vinícolas, ¡son las vacaciones perfectas para usted!
Cuando llegue a la estación, no pierda ni un minuto. Diríjase al mercado de Beaune. Déjese llevar por los olores, los colores y el ambiente típico. Los niños se maravillarán con los quesos y pedirán a gritos un trozo de embutido tradicional, mientras usted prueba un poco de todo. Caracoles, crema de cassis, fruta de temporada… una inmersión sensorial en pleno corazón de Borgoña.
Unos bocados más tarde, el estómago empieza a llorar de hambre. Abre de un empujón la puerta de Caves Madeleine, encantado por el ambiente acogedor y familiar. Los platos están elaborados con productos del mercado del que acabas de salir. Un placer para grandes y pequeños.
































